Acuerdo de Producción Limpia de Bosque Nativo en Biobío
- Regenerativa

- hace 1 día
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Diciembre 2025 – mayo 2026
Regenerativa a través de su foco de consultoría, lideró el proyecto "Diagnóstico Sectorial que sustenta el Acuerdo de Producción Limpia (APL) para el Fomento del Uso Sustentable del Bosque Nativo de la Región del Biobío mediante la Ordenación Forestal". El trabajo, desarrollado junto a la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) y la Corporación Nacional Forestal (CONAF), caracteriza la situación actual del bosque nativo regional, analiza su cadena de valor, identifica brechas y propone una hoja de ruta de metas y acciones para la eventual suscripción del Acuerdo.

Datos claves del proyecto
Estrategia de Regeneración | Planificación territorial / Suelo y sistemas productivos |
Ubicación | Región del Biobío: comunas de Antuco, Quilleco, Mulchén, Tucapel, Alto Biobío, Florida y Los Ángeles |
Otras organizaciones involucradas | Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC), CONAF, INDAP, CORFO, SBAP, INFOR, SERNATUR y MMA Biobío |
Beneficiarios | Los 11 actores del consorcio (propietarios forestales y apícolas, un vivero y una comunidad indígena) y, en un horizonte más amplio, el sector de bosque nativo de la Región del Biobío |
Superficie comprometida para el APL | ~9.103 ha (aprox.) |
Un consorcio diverso para un desafío común
El diagnóstico se desarrolló con un consorcio de 11 actores distribuidos en 7 comunas de la región, entre los que se cuentan pequeños propietarios apícolas y forestales, grandes fundos con tradición agrícola y forestal, un vivero de especies nativas, y una comunidad indígena. Esta heterogeneidad —desde predios de menos de 50 hectáreas hasta fundos de más de 7.500— permite testear un modelo de manejo asociativo en distintos contextos productivos y escalas, incorporando además un enfoque de género e intercultural, con participación de comunidades Mapuche del territorio.
Un diagnóstico con dos niveles de análisis
El estudio combinó un nivel micro, centrado en la caracterización detallada de los predios del consorcio, con un nivel macro de análisis regional de la cadena de valor, la normativa y los instrumentos de fomento disponibles. El levantamiento incluyó 19 encuestas, 8 entrevistas en profundidad y 3 talleres participativos con propietarios, administradores e instituciones públicas, además de un análisis satelital multitemporal (2015-2025) mediante imágenes Landsat para evaluar la variación del vigor vegetal en la región.
Entre los principales hallazgos destacan la pérdida crítica de vigor en 17.178 hectáreas de bosque nativo y mixto, una cadena de valor fragmentada con baja agregación de valor y alta dependencia de intermediarios, y brechas críticas en asistencia técnica, silvicultura nativa y acceso a financiamiento, aunque el 60% de los predios cuenta o ha contado con un Plan de Manejo vigente.
Una hoja de ruta para el Acuerdo de Producción Limpia
A partir de este diagnóstico, se formuló una propuesta de acciones —validada en talleres participativos con el consorcio y actores regionales— que constituye la base técnica para la suscripción del APL. La propuesta aborda cinco ámbitos de trabajo: la gobernanza del Acuerdo y el seguimiento de indicadores de sustentabilidad; la gestión técnica del bosque nativo a través de planes de manejo, buenas prácticas y trazabilidad; la competitividad de las empresas del consorcio mediante el acceso a mercados e instrumentos de fomento; la adaptación y resiliencia climática frente al riesgo de incendios; y la comunicación de los beneficios del manejo sustentable del bosque nativo.
Cada uno de estos ámbitos se despliega en acciones concretas, con medios de verificación, plazos y responsables definidos, a ejecutarse en un plazo de 24 meses desde la suscripción del Acuerdo, con la participación de CONAF, INDAP, CORFO, el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), INFOR, SERNATUR y el Ministerio del Medio Ambiente Biobío, entre otras instituciones.
Un modelo replicable para otras regiones
El diagnóstico concluye que el principal desafío para el manejo sustentable del bosque nativo no es solo técnico o normativo, sino de articulación interinstitucional y construcción de confianza entre propietarios, servicios públicos y mercados. Si el consorcio del Biobío logra demostrar que un bosque nativo manejado activamente es más rentable y resiliente que uno degradado o convertido a otros usos, este modelo podrá escalar a otras regiones, sumándose a los demás Acuerdos de Producción Limpia de bosque nativo del país como referente de bioeconomía circular y gestión territorial sustentable.




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