Aprendiendo sobre Huertos Biointensivos

Un recorrido de aprendizaje y práctica


Como organización siempre estamos incorporando a personas motivadas para que nos acompañen en nuestra misión de impulsar proyectos y acciones regenerativas para alcanzar un estado de plena salud planetaria. Ya sea por unos días, meses o años, hemos tenido la ayuda de múltiples voluntarios, practicantes, pasantes y tesistas que nos han acompañado en esta aventura que llamamos Regenerativa.


Siendo una organización que en nuestro trabajo integramos a tomadores de decisión en el sector público y privado, investigadores, dueños/as de predio, agricultores, empresarios/as entre muchos otros/as, es necesario que nos mantengamos siempre atentos y actualizados de las diferentes maneras de poder regenerar nuestros ecosistemas, ya que toda acción regenerativa depende del contexto donde se vaya a implementar. No hay soluciones únicas. Se puede regenerar de diversas maneras, siempre con el foco central de entender y potenciar los sistemas que potencian la vida en las áreas donde trabajamos.

Figura 1: Expresiones de Acción Regenerativa basado en varios contextos (Regenerativa, 2022).

La acción regenerativa puede tomar muchas formas dependiendo del contexto, nivel de intervención humana y los desafíos y necesidades locales. Esto puede ser en terreno, con acciones que potencien ciclos naturales (ciclo del agua, ciclo de los nutrientes, flujo de energía solar, dinámica de comunidades). También pueden ser acciones de gestión, investigación, educación o de desarrollo de políticas públicas que son claves para que las acciones que potencien ciclos naturales se hagan cada vez más. Deben ser ejecutadas de manera colaborativa entre todos los actores relevantes a cada contexto territorial.


En ese sentido, el “mundo de la agricultura” nos toca de cerca a varios en el grupo, por lo que la regeneración de los suelos mediante la ganadería, agricultura y silvicultura son áreas de acción regenerativa que nos motiva apoyar, y donde estamos desarrollando proyectos relacionados como en Isla Mocha, o el catastro, una herramienta que permite identificar interés de propietarios en regenerar sus terrenos con las oportunidades para lograr concretarlo en el marco del programa Regenerando Chile, o cursos de prácticas regenerativas como la Ganadería Regenerativa o Agricultura Sintrópica.

En esa búsqueda de conocer prácticas y metodologías de agricultura regenerativa para cultivos de hortalizas, es que me propuse conocer de cerca la Agricultura Biointensiva, como una alternativa concreta de crecer alimentos sanos en superficies pequeñas y que pueda integrarse a la vida familiar que hoy llevo (junto a mi familia Andy, Nick, Kai, próximamente Lara, y un grupo de amigas/os, y vecinas/os con los cuales llevamos un tiempo viviendo en una zona rural de la Región de los Lagos.)


En el mundo de los cultivos anuales, las prácticas biointensivas han aumentado en su aplicación a nivel global con referentes como John Jeavons, Eliot Coleman y J.M Fortier por nombrar algunos quienes han empujado esta forma de hacer agricultura agroecológica de pequeña escala.

¿Qué es? Un método de producción agroecológica para autoproducción o producción comercial de hortalizas y cultivos anuales ¿Su objetivo? El buscar maximizar el potencial de los cultivos, del espacio cultivable y del tiempo disponible, mediante una planificación detallada, y prácticas que bien implementadas funcionan y crean abundante alimento; sistemas a escala humana con bajos requerimientos de insumos externos (como combustibles fósiles), y que se conecten con mercados y familias locales que pueden ser parte de quienes consuman estos productos.


Después de revisar libros, páginas y algunas columnas decidí este año hacer el curso de la Huerta Cuatro Estaciones, quienes logran de una manera muy efectiva y concreta explicar en 6 módulos online el proceso de soñar, diseñar y llevar adelante una huerta comercial biointensiva. ¡Muy recomendado! Ellos además desarrollaron un Manual de Agricultura Biointensiva con el FIA, el cual también recomiendo.


Y como es muy importante además de estudiar, practicar, es que durante finales de Septiembre fui a visitar a mi buena amiga Tamara Bogolasky, a quien conocí haciendo el Programa de Diseño en Permacultura (PDC) en la ecoescuela El Manzano durante el año 2017.


Tami es fundadora y huertera de El Borde, huerta biointensiva en Santa Ana, Comuna de Peralillo, Región de O’Higgins, emprendimiento que se encuentra en su sexta temporada, y que provee de hortalizas mediante venta de canastas y productos a cerca de 35 familias y varios restaurantes en Santiago, Santa Cruz y Pichilemu.

El Borde. Foto de JR

El Borde. Foto de JR

El Borde. Foto de JR

El Borde. Foto de JR


Ella junto a un equipo muy comprometido compuesto por don Pedro, Carlos y Vivi empujan día a día la operación de El Borde (además de sus perros Mota y Malka).


Tuve la oportunidad de ser practicante ahí por 6 días. Durante esos días pude entender en parte lo que se vive en una huerta biointensiva, incluyendo la preparación de camas, el riego, la preparación de almácigos, el trasplante de algunas hortalizas, la cosecha de espárragos, la aplicación de compost y té de compost.


Entre otros aspectos, este tipo de agricultura se caracteriza por utilizar la estandarización de aspectos claves, como trabajar en camas elevadas de producción de ancho determinado (igual para todas las camas), con herramientas ergonómicas que se adaptan a esas medidas, y donde se busca aprovechar cada movimiento para lograr una producción eficiente y efectiva (con pocos tiempos muertos, o viajes ineficientes).


El ambiente en que se hacen las actividades es sin apuro, pero sin pausa, donde todos saben qué hacer y se siente un ambiente de respeto y valoración por el día a día, preparándose para proveer a sus diferentes clientes en la temporada que arranca.

El Borde. Foto de JR

El Borde. Foto de JR

El Borde. Foto de JR

El Borde. Foto de JR

El Borde. Foto de JR


En El Borde hay una valoración especial por el suelo, y es así en todos los huertos biointensivos. Es así como ahí, el protagonista es el Compost, principal fuente de nutrición para las camas de cultivo, así también como el Té de Compost, que mediante un proceso aeróbico se genera remojando una bolsa de compost durante 48 horas en un estanque con burbujas y estimulantes naturales para generar un líquido lleno de microorganismos para el suelo y su cadena trófica de vida.


Además de la agricultura en El Borde, Tami está desarrollando un área turística con instalaciones muy lindas y en sintonía con los principios de la Permacultura para recibir a visitantes en un futuro cercano. Esto, junto a sus líneas de Agricultura Sintrópica desarrolladas junto al Centro de Estudios AguaTierra, y varias intervenciones en el terreno (apoyadas por el gran Permacultor Ossy) prometen que este lugar siga siendo un espacio demostrativo de prácticas regenerativas por los años que vengan.


En estos días pude compartir y aprender también cómo hacer Kombucha, oficio en que Tami es una experta y que generosamente me enseñó. Aquí los microorganismos también son protagonistas, a través de una colonia simbiótica de bacterias y levaduras llamadas S.C.O.B.Y (Symbiotic Culture Of Bacteria and Yeast: Cultivo simbiótico de bacteria y levadura) que transforma un té con azúcar, en una bebida probiótica deliciosa.

¡Gracias Tami y equipo por recibirme como practicante, y por ayudarme a mostrar maneras de poder seguir integrando prácticas regenerativas en el campo y en mi vida!

Aprendiendo en El Borde. Foto de JR

Aprendiendo en El Borde. Foto de JR

 

Escrito por: James Robinson (JR)


James es Co-fundador de Regenerativa desde 2015. Papá, guitarrista y buscador de conocimientos sobre regeneración para un mundo mejor.

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